A pesar de su aspecto amenazador y aires confiados, Domyoji en el fondo es muy tímido, por eso invita a salir a Tsukushi cuando ella casi no puede oírlo. Pero no resulta ser muy buena estrategia, ya que ella no se entera de lo que él quiere y al comunicarle cuándo y dónde han quedado (con su gracia habitual, o sea, dando órdenes) ella lo ignora. Pero al final acude al lugar varias horas más tarde y lo encuentra esperándola bajo la nieve, con un buen catarro encima. . . Por si fuera poco él se pone peor, acaban encerrados. . . ¡No os perdáis este cúmulo de malentendidos, desde Domyoji leyendo un manual para citas hasta los consejos de Nishikado y Akira!