Tsukushi, sin casa ni trabajo, acaba viviendo en casa de los Domyoji invitada por Tsubaki, pero no piensa vivir de la caridad de nadie, así que les informa de que piensa trabajar para ganarse techo y comida. Ni Tsubaki ni Tsukasa quieren consentirlo, ¡pero Tsukushi está más que decidida! Gracias al ama de llaves, Tama, Tsukushi entra a formar parte del servicio doméstico de la mansión. Tsukushi tiene miedo de que Domyoji intente acostarse con ella ahora que viven bajo el mismo techo, necesita más tiempo para aclarar sus sentimientos, y así se lo pide. Pero él la invita por la noche a ver las estrellas y le regala un colgante simulando a Saturno, además de confesarle que la ama. Y le dice que a partir de ese momento son novios, que él la ayudará en todo. . . hasta enfrentarse a su madre. Tsukushi sigue teniendo dudas, pero llegan a un acuerdo: serán novios durante dos meses, así tendrá tiempo de decidir si realmente le gusta. Así que