Con la vuelta de la madre de Domyoji, la relación entre Tsukasa y Tsukushi se vuelve más complicada. Ambos saben que la señora Domyoji no se detendrá ante nada para separarles, y que es un adversario terrible. Pero cuando la madre de Domyoji la encuentra en su casa, Tama sale en su defensa diciendo que es la sirviente personal de Tsukasa. Incluso llega a desafiar a su señora por defender a Tsukushi. Tama le cuenta que lleva 60 años con la familia, y que está muy contenta porque Tsukushi ha conseguido suavizar y humanizar un poco a Tsukasa. Tsukushi no está muy convencida de ello, pero cuando Domyoji le dice que se irá de casa porque es el único modo en el que puede estar a su lado para protegerla.